-Dos mazos de 52 cartas mínimo
-De seis a ocho jugadores
-Un contenedor para las cartas
-Una mesa para el juego
-Algunas palabras para el contenedor de cartas (shoe - “zapato”).
El mazo se coloca dentro de un contenedor que pasa de un jugadoar
a otro y es supervisado por el dealer.
Objetivo del juego
El principio del Baccara o Baccarat es simple: adivinar
cuál será la mano ganadora, si es la de la banca o
la del jugador o si la partida terminará en empate (nulo).
Recuerde que las reglas de base son simples en comparación
a las del blackjack, para el cual, el objetivo es acumular las cartas
que den un total que se acerque lo más posible a 21. En el
Baccara la mano más cercana a 9 es la que gana. En otras
palabras, el objetivo del Baccaraa es prever cuál de las
dos manos prevalece, si será una victoria o un empate.
Proceso del juego
La banca anuncia el inicio del juego, se colocan
las apuestas y se comienza desde el jugador sentado a la derecha
del dealer y debe cubrir con la apuesta una parte o toda la suma
del bote, el siguiente jugador cubre la suma descubierta y así
hasta la suma hecha a parte.
El jugador que diga “banca”
deberá jugar hasta cubrir la totalidad de la suma de la banca.
La banca tiene la prioridad sobre todos los participantes. Una vez
terminada la apuesta, el juego comienza, Empieza con el banquero
que juega contra un solo adversario que es la mesa: la mesa representa
de hecho la totalidad de jugadores. El banquero distribuye a sus
adversarios (puente) la primera y la tercera carta con la cara abajo.
El puente en cuestión es quien ha dicho previamente “banco
o aquél que ha efectuado la apuesta más importante.
El banquero se reparte para sí la segunda y la cuarta carta.
El valor de la mano se sitúa entre 0 y 9.
El objetivo del Baccara consiste en apostar cuál de las dos
manos, del banquero o del jugador, totalizará un puntaje
lo más cercano posible a 9 con las dos cartas distribuidas,
o mejor dicho, el valor de una mano se obtiene a través de
la suma.
Se empieza con el jugador y el banquero que reciben
dos cartas cada uno y deciden si pedirán una tercera carta.
Si el valor de los puntos de las dos primeras cartas, que se distribuyeron,
equivalen a 8 o a 9, será un "natural".
Si el puente o el banquero tienen un natural, deberán descubrir
las cartas. Quien tenga la suma más alta gana y si las dos
manos tienen un total idéntico, cada uno recupera la propia
apuesta y se comienza nuevamente el juego.
El banquero se queda en su mismo sitio,
ya sea que gane o pierda, después, siguiendo las reglas estándar
del Baccara y de acuerdo a la propia mano, el jugador decide si
se queda o si requiere una tercera carta. En este último
caso, retirará la tercera carta y completará la propia
mano y para hacerlo dirá "carta". El banquero distribuirá
al puente una nueva carta, esta vez con la cara arriba, escogiendo
si usará o no la opción de la carta suplementaria.
En el caso que los jugadores completen otra mano, y retiren una
tercera carta, ellos escogerán un tabla específica
de valores. Ya sea que se trate del banco o del puente, existen
ciertas reglas a seguir y una conducta a la cual atenerse.
A los jugadores también se les llama "puente"
u "hombre", las denominaciones provienen de un
juego de cartas español. En nuestros días ha llegado
también otro término "puente grueso",
que designa a una persona importante.
Los valores numéricos de las cartas son los siguientes:
rey, dama, jota y 10 = 0 puntos, as = 1
Las otras cartas tienen un valor de figuras, aquéllo
escrito en cada carta.
¿Cómo se cuenta?
Ejemplo: si el total de las cartas de una mano excede el 10, existen
dos maneras de reducir estos valores. Ya sea sustrayendo a tal valor
en número 10, o removiendo la cifra de la docena y conservando
sólo aquella de la unidad.
Algunos ejemplos para comprender mejor: si la carta de una mano
totaliza 10 puntos, se remueve el 10 de la suma. Lo que queda es
el valor de la mano.
Entonces: 8 + 8 = 16, quedan 6 puntos; 3 + 0 + 6 = 9, dará
9. Último ejemplo: 10 + 4 + 9 = 13, serán 13 puntos.